Biel saltó al bote justo cuando este se alejaba del muelle. No lo pensó; fue algo en su pecho lo que le dio el empujón, algo más fuerte que sus propias ganas. Delante suyo, la luz del faro parpadeaba con una tristeza que nunca antes le había visto, como si se despidiera de él para siempre.
El mar estaba plano, negro y en un silencio absoluto. El bote avanzaba solo, con una seguridad que asustaba, cortando el agua sin hacer ruido. Biel apoyó las manos en la madera y sintió un temblor suave, un latido que subía por sus brazos. No sabía si el corazón era del bote o si era el suyo propio, latiendo por fin al ritmo de la nada.
En mitad del océano, todo se detuvo. El bote se quedó quieto, como si estuviera esperando a que Biel diera el siguiente paso. El horizonte, que siempre le había parecido una meta inalcanzable, estaba allí mismo, rodeándolo como una sombra.
Sintió un nudo en la garganta, una mezcla de miedo y de un alivio frío. Ya no le importaba no saber qué pasaría después; por primera vez, ese vacío no le hacía daño. El mar no quería ahogarlo, pero tampoco quería salvarlo. Simplemente lo reclamaba.
Y Biel, por fin, dejó de pelear y permitió que la oscuridad se lo quedara.
PD: Me ausento un par de semanas, vacaciones SS. Nos vemos a la vuelta.

Comentaris
Una joya Jordi.
Abrazo
Have a good holiday and safe journey.
Buona giornata
M'has tingut amb un ai al cor, fins i tot amb el final.
Aferradetes i bones vacances, Jordi!
Una forta abraçada Jordi i fins aviat!
Un abrazo.
Genial !
Un abrazo grande y disfruta de tus vacaciones!
Saludos.
Un abrazo, Jordi.
Te deseo unos dias felices, amigo
Bonic i inquietant relat.
Bones vacances!
Una abraçada.