Girona






 El cielo estaba encapotado, amenazando lluvia. Salía del parking sin esperar nada, con esa sensación de día gris que se te mete por fuera y por dentro. Y de repente, al levantar la vista, me encontré con esta postal. Sin pensarlo, saqué el móvil, disparé y la guardé.

Ahí mismo, en ese instante, algo me tocó. No sé bien qué fue, pero lo sentí. Como si esa imagen me pidiera que parase un segundo, que mirara de verdad, que no dejara que el día pasara de largo sin más. Me recordó que, incluso cuando todo parece apagado, todavía hay algo capaz de sorprenderme.

Me quedé quieto, con el teléfono en la mano, pero mirando mucho más allá de la pantalla. Primero el puente, firme y sereno, como si llevara siglos esperando a que yo lo viera de verdad. Luego la Catedral, inmensa al fondo, asomando entre los tejados, recordándome que siempre hay algo más allá, algo que se mantiene en pie aunque pase el tiempo. Y después el reflejo: los ocres y rojos de las fachadas temblando en el agua, duplicando la escena como si el río también quisiera guardarla.

Pienso en cuántas veces voy tan rápido que no veo nada. Pero hoy no. Hoy algo me frenó. Hoy la ciudad me habló sin palabras.

Y mientras la gente pasa a mi lado sin mirar, yo me quedo con esa certeza íntima, casi secreta: hay escenas que no se buscan, pero llegan justo cuando uno las necesita.


_______________________________________________________________________________


Aprovecho para contaros que he abierto dos nuevos espacios en el blog. Uno está dedicado a los libros y el otro a amigos que han dejado huella con sus relatos. En este último, si os apetece descubrir rincones de Mallorca, el amigo Josep Valls ha preparado un reportaje precioso. También encontraréis otros dos relatos que vale la pena leer. Podéis entrar haciendo clic en “La Ploma dels meus amics”, en la parte superior de la página principal del blog.

El otro espacio es para los libros. Hoy he añadido el primero: Te daré la tierra, de Chufo Lloréns..

Es un libro que me gustó porque combina dos cosas que disfruto mucho: una historia humana intensa y un retrato histórico que se siente vivo. No solo cuenta una trama de ambición, amor y conflictos, sino que te hace caminar por la Barcelona medieval como si estuvieras allí, entre tensiones políticas, pasiones prohibidas y sueños de ascenso. Si queréis saber más sobre el libro y el autor, podéis hacer clic en la imagen.



Espero que ambos espacios sean de vuestro agrado. Un abrazo.




Comentaris

Catalin ha dit…
An Italian-style bridge.
Núria L. Aroca ha dit…
Com no aturar-se davant d'una imatge com aquesta?
A vegades anem tan atrafegats qui no tenim ni temps per mirar al nostre voltant, però amb imatges així val la pena deixar les presses i mirar amb atenció cada detall.

I gràcies per la recomanació del llibre, no el coneixia però pot ser interessant.

Una abraçada, Jordi.
sa lluna ha dit…
Una reflexió molt profunda la que fas. Ara que tinc més temps o m'ho sembla, miro les coses d'una altra manera sense presses i gairebé sempre em sorprenen per a bé.
Conec en Josep Vals i m'ha sorprès trobar-lo per aquí. ;-)
Gràcies per la recomanació!
Aferradetes, Jordi.
sa lluna ha dit…
Sembla que m'has de donar permís per entrar a "La ploma dels meus amics". 🤔
lunaroja ha dit…
Vamos a veces como autómatas,sin pararnos a contemplar lo que nos rodea... y mirando la imagen, siento que nos estamos perdiendo lo más bonito de nuestras realidades...
Un saludo!
Laura. M ha dit…
Bien por pararte ese segundo. Te dejó mirar y observar cada detalle de esta preciosa postal. Muchas veces si miramos bien descubrimos. Me encantan los puentes, todos. Siento verdadera atracción por ellos. En el blog tengo más de 60. Siempre he pensado que son " brazos" que unen.
Gracias Jordi. Buena semana.
Un abrazo.
Luis Serrano ha dit…
No nos damos cuenta de nada por culpa de la prisa, de esa idea de que tenemos que llegar a algún sitio. Caminamos con la vista en el suelo, casi nunca miramos arriba. Y olvidamos que nunca más la escena que tenemos delante se va a repetir, nunca más. Es cierto que deberíamos parar más a "no hacer nada" simplemente a gozar de un presente que apenas dura una décima de segundo.
Buena "postal" sobre todo para que reflexionemos un poco.
Abrazo Jordi
Momentos ha dit…
Jordi, preciosa entrada y coincido contigo.
Caminamos sin apreciar todo aquello que nos rodea y nos perdemos de momentos único, que lindo eso que cuentas sobre ese puente que te despertó y pudiste apreciar esa belleza, una sensación única
Que tengas un precioso y feliz día.
Besitos Jordi
Margaret D ha dit…
It's a beautiful scene, the colours are amazing with the beautiful reflection in the water there. I'm glad something made you stop and take a photo.
silvia de angelis ha dit…
Che meraviglia quando una città sa fermarci così, ricordandoci che la bellezza arriva proprio quando abbiamo bisogno di sentirla.
Un saluto
Jesús Castellano ha dit…
Una foto muy bonita, Jodi, donde los reflejos aporta un interés añadido. El paisaje que nos muestras es digno de admirar.

Saludos.
Antonio Rodriguez ha dit…
Eso nos pasa mucho a casi todos. En muchas ocasiones en lugar de vivir la vida, pasamos por la vida. No nos damos cuenta de las pequeñas cosas que nos rodean, vivimos en un mundo en el que todo se hace con prisa. En cuanto a la foto, es preciosa. Y pocas cosas mas se pueden decir de ella que las que tu ya has dicho en el relato, solamente repetirlas. Me pasaré por tus nuevos espacios.
Un abrazo.
Anaximandro ha dit…
El fotógrafo necesita pasarse y reflexionar sobre lo que ve para poder capturar la esencia de las cosas. Una preciosa postal, Jordi.
Un abrazo.
Soñadora ha dit…
Hola Jordi, gracias por visitar mi blog, me quedo encantada por el tuyo. Hermosa la postal que conseguiste, la captaste en el momento preciso. Muchas veces, esas cosas bonitas pasan desapercibidas a nuestros ojos por andar ensimismados, y cuando las notas se siente algo especial.
Un abrazo
Manuel ha dit…
Preciosa imagen la que has captado, que más bien parece una bella postal, y tienes muchas razón en cuanto a la forma de vida que llevamos, de prisas y prisas hasta el punto de que no somos capaces de mirar más allá de nuestras propias narices.
Gracias y perdona las molestias en cuanto al traductor, pero es que pasar por tu blog no es solamente para ver una fotografía, sino para leer también lo que cuentas y como lo cuentas, de forma tan clara y sencilla, que enganchas.
un fuerte abrazo, amigo Jordi.
Juvenal Nunes ha dit…
A imagem que publica é, de facto, um verdadeiro postal.
Desejo muito sucesso para as novas rubricas do seu blogue.
Abraço de amizade.
Juvenal Nunes
Maria Rodrigues ha dit…
Na correria do dia-a-dia, muitas vezes nem observamos devidamente o que está ao nosso redor. Há que saber parar por momentos e ver com os olhos do coração.
Maravilhosa vista, capturada numa preciosa foto!
Abraços
DEZMOND ha dit…
You have managed to catch it all in one picture!
Jordi
La imagen en sí es un verdadero poema.
Hermosa y segura, sin importar el clima cuando fue fotografiada.
Tu texto es tan poético como sincero.
Disfruté mucho compartirlo.
Que tengas un buen fin de semana.
Te mando un beso.
:)
josep ha dit…
Els ponts m'agraden molt... i el de pedra, encara més.
Magnífica foto i molt bon llibre, em va agradar molt quan el vaig llegir.
Una abraçada Jordi
Mónica ha dit…
Hola Jordi.
Aquest pont ja ho he passat varis vegades d'excursions.
Es poble molt bonic per visitar...
No m'ha recordo del seu nom però esta a Girone.
A la vida hi ha paissatjes que ens deixa detingunts, davant d'una bellessa natural per inspirar i no oblidar el moment magic viscut.
Bona setmana.
Mónica